Una carnicería familiar que creció con oficio, constancia y trato directo.
La Espiga nació en San Carlos como una carnicería familiar y fue creciendo desde el oficio, la constancia y la producción propia.
Con el tiempo, el local fue afirmando su sello en la longaniza de la casa, los ahumados y los cortes pensados para parrilla, olla, horno o cocina de diario.
La idea sigue siendo la misma: hablar claro, preparar bien el producto y ayudarte a llevar lo que realmente conviene según tu comida. Conoce la longaniza de la casa y revisa el blog con guías de compra y cocción.




